Vivimos envueltos en la mayor revolución a la que la humanidad se ha enfrentado gracias a la llegada de las nuevas tecnologías. Su aparición ha abierto un abanico de posibilidades en todos los campos, desde las telecomunicaciones hasta la agricultura, pasando por campos tan críticos como la medicina. El resultado conseguido es que procesos que llevaban inalterados durante décadas, se hayan quedado obsoletos en cuestión de años. Por ejemplo, en la mayor parte de las operaciones que se llevan a cabo hoy en día se emplean métodos como la artroscopia que permiten que con solo una pequeña incisión se visualice e incluso se lleve a cabo una compleja cirugía. O incluso ya nadie se sorprende si su médico le suministra una capsula que contiene una minúscula camara en su interior para poder ver y estudiar el aparato digestivo.
Todo ha evolucionado. Y no sólo la tecnología. Los retos a los que la humanidad se enfrenta en campos como la economía o la medicina son tanto o más apremiantes y apasionantes como cuando se descubrió la penicilina o cuando ocurrió la gran depresión económica del ’29.
Recuerdo que cuando era pequeña, y empecé a oir de Darwin y sus viajes a las Galápagos, de Colón y su descubrimiento de América, tenía la sensación de vivir en un mundo donde todo estaba hecho y donde ya no quedaban grandes retos por alcanzar, nada por descubrir, todo parecía estar inventado. Charles Duell, Director de la Oficina de Patentes de EEUU en 1899 dijo: “Todo lo que puede inventarse ya ha sido inventado”. Afortunadamente para mí, Charles y yo estábamos totalmente equivocados.
Nos encontramos en un momento de cambio continuo, donde las posibilidades de cualquier ciencia se han multiplicado de forma exponencial, donde los retos han dejado de tener caracter local, para convertirse en necesidades mundiales.
Este video me gusta especialmente porque podemos ver en cifras la aceleración de la evolución en las últimas décadas.
¿Hacia donde vamos? Mis padres nunca habrían imaginado, que podrían hablar por teléfono desde cualquier sitio, o que existiría algo llamado Internet. Yo hace una década no habría podido imaginar que compartiría mi información personal en redes sociales como Tuenti o facebook, ni siquiera habría creido en la clonación de animales.
¿Dentro de 10 años qué nuevos y increibles desarrollos se habrán generado? Me gusta el momento tan apasionante que me ha tocado vivir y desde aquí, os invito a participar de mis reflexiones. Un blog para la reflexión personal sobre el apasionante mundo de la innovación, los emprendedores y todo lo que nos rodea.
Bienvenidos.